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La historia detrás de The Crown, según los protagonistas de la serie – Cine y Tv – Cultura



“Es el material del que están hechos los cuentos de hadas: el príncipe y la princesa en el día de su boda. Pero los cuentos de hadas usualmente acaban en este punto, con la simple frase ‘vivieron felices para siempre’ ”. Esas líneas del arzobispo de Canterbury, pronunciadas en la boda del príncipe Carlos y la princesa Diana, bien podrían resumir el destino de su complicado matrimonio, sobre el cual The Crown en su temporada cuatro pone el foco.

Esta vez, la popular serie de Netflix sigue a la familia real británica desde 1979 hasta 1990, todo el oncenio de Margaret Thatcher, la Dama de Hierro. Años que también se vieron marcados por el tormentoso matrimonio del príncipe Carlos y la princesa Diana en 1981, unión que no prosperó y donde una de las partes murió en un accidente. A propósito de los nuevos episodios, El Comercio conversó con los actores Josh O’Connor y Emma Corrin, quienes interpretan a este dúo.

La princesa del pueblo

La presencia de Diana Spencer en la familia real fue capturada de manera exhaustiva por la prensa, desde que empezó a salir con el heredero al trono, pasando por el anuncio del compromiso, la boda y los viajes alrededor del mundo; todo eso construyó su imagen. “Creo que tenía una manera de llegar a las personas, una forma que ninguna celebridad o integrante de la familia real había tenido antes”, contó Emma Corrin sobre por qué tantas personas apreciaban a Diana. “Ella tenía esta aura de amor, creo que sabía que la gente la adoraba”, se anima a decir la intérprete de 24 años, solo cuatro más que la princesa el día de su matrimonio. Carlos, en esa fecha, tenía 32.

Pero The Crown va más allá de representar la imagen pública de Diana, también pinta un claroscuro donde los elementos son ella y sus demonios, lienzo que no oculta los errores, la humanidad de la princesa. Son algunas escenas de Diana y sus documentados trastornos alimentarios las que llevaron a que la serie incluya una advertencia de contenido sensible en los nuevos episodios.

Le preguntamos a Corrin si le preocupa que su performance pueda resultar impactante para la audiencia, considerando que la narrativa común es presentar a Diana como una ‘santa’.

“No creo que me preocuparía si consigo humanizar a alguien que ha sido convertido en un mártir o un santo en cierto modo, espero que sea algo bueno. Estoy interpretando mi versión de ella, no soy Diana y no intento imitarla de ningún modo. Este es el guion de Peter Morgan (creador de la serie) y estamos interpretando personajes, pero creo que lo increíble del guion es que es muy humano; va tras las puertas cerradas y muestra todas las fallas y partes increíbles de alguien. Así que si la gente se siente impactada, es debido a la escritura de Peter”, dijo.

Pero la serie no solo muestra a la princesa decaída o a la que realiza acciones benéficas, sino a la Diana de Gales que se encuentra a sí misma y, a lo largo de los años, crece. Dos escenas marcan este cambio, conversaciones del personaje con el duque Felipe (Tobias Menzies); el otro outsider de la familia real.

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Corrin: “Ya no es más esa joven despreocupada, algo fresca y coqueta; sino la mujer que ha visto más allá de la fachada de la familia real y ha tenido suficiente”.Esposo vs. esposa

¿Era Carlos el enemigo de Diana? “No creo que esa palabra describa su relación”, nos cuenta Josh O’Connor, quien al igual que Corrin nos habla desde su casa en una videollamada de Zoom. “Ninguno de ellos son capaces de ayudarse a sí mismos. Fundamentalmente, Diana es una de las personas más amadas en la historia moderna y no hay mucho que nadie pueda hacer para que Carlos sea agradable en esa historia”, nos cuenta.

The Crown no es ajena a mostrar los líos matrimoniales del palacio de Buckingham, como los ocurridos entre la reina Isabel y el duque, que en la cuarta temporada están en equilibrio y esperan similar conducta de su hijo y nuera. Eso no es lo que ocurre, pero no por falta de voluntad. “En nuestra versión, Carlos intenta hacer que funcione, ambos lo intentan, y él es quien al final dice ‘no te está haciendo feliz, no me está haciendo feliz, no está haciendo feliz a Camila, nadie está siendo feliz aquí”, resalta O’Connor, quien pone en la mesa el tercer elemento del triángulo amoroso: Camilla Parker Bowles, la amante del príncipe y su actual esposa tras el fallecimiento de Diana.

¿Cómo plasmar en la pantalla un matrimonio que se derrumba? Pues, con mucho esfuerzo. Corrin nos habla que en uno de los momentos de esta temporada, donde tiene que hablar sinceramente con Carlos, tuvo problemas. “Es una escena en la que Diana atraviesa algo sumamente emotivo: le abre su corazón a Carlos y le muestra que lo ama, y yo casi no logré hacerlo. Los encargados de dirección y de asistencia de dirección me decían que me entendían, que era algo enorme y que me tomara todo el tiempo que necesitara. Sentir ese apoyo de todos los que te rodean es genial”.

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Pocas personas son tan conocidas a nivel mundial como Diana y Carlos, lo cual plantea un reto. ¿Cómo una historia tan conocida adquiere nueva vida? Esa es la magia de los cuentos de hadas, incluso de aquellos sin final feliz: todo depende de quién y cómo lo cuente.

ALFONSO RIVADENEYRA GARCÍAEL COMERCIO (PERÚ)LIMA